martes 29 de septiembre de 2009

ERAN TIEMPOS DE GRIS

Foto: Soportales de Villalón de Campos (Valladolid). Anónimo.
Fuente: http://www.villalondigital.com/

Eran tiempos de gris,
de carros, de carencias, de mercados vacíos,
de silencio en la boca,
de pana y de estraperlo;
de boina, de fielatos, de trilla y soportal,
de corrillo en la puerta de la calle,
de cigarros liados con paciencia legítima de abuelo,
de tañidos de iglesia,
de barrigas con hambre.

Era madre esta tierra, Villalón,
amada y desoída por madrastra,
villa escueta con nombre de ala grande,
desterrada y llorosa en el doblez
del ocre con que abrazan sus ansias de Meseta.

Y en el gesto sin ira de sus hijos ausentes,
emigrantes de luna,
raptados por el tiempo que no vuelve jamás
y el amargo dulzor que reprime una lágrima,
agachan la cabeza
al cruzar el alfeizar de todos los olvidos;
y parten hacia el sur de cualquier norte
en busca del mendrugo que sustente
el hambre inconfesable con que atrapa la vida.

Se nos fueron despacio y uno a uno
al alba y en silencio,
a lomos del vapor del viejo Secundario
por raíles de espliego y de tomillo,
o en el pausado encanto de aquel Coche de Línea
que nos cosió con humo en la nostalgia
un rosario de adioses.

Pero siguen ahí,
aferrados al hambre del recuerdo,
asidos al deseo del retorno algún día
a su pueblo del alma.

Les da fuerza y les vive la promesa
del sueño incombustible que les vuelva a su cuna,
un dolor por la ausencia mordiéndoles el pecho,
y el latido en la sien del viento de Castilla.

Pero en ellos nos grita de cargo la conciencia,
la afrenta desmedida del penúltimo abrazo,
aquel con que no supo su tierra despedirles
y llenarles de adioses
el vacío que aún colma de duelo sus maletas.

4 comentarios:

stella dijo...

Tiempos grises que en tus versos los vuelves brillantes santiago, espectacular poema
Un abrazo
Stella

Santiago Redondo Vega dijo...

Gracias Stella por venir a unirte a este recuerdo.

El recuerdo en la ilusión de los jóvenes y la solidaridad con los viejos.

Pero en cualquier caso, somos de dónde venimos y eso no se puede olvidar nunca.

Un abrazo amiga.

María dijo...

Es Villalón pero podía ser cualquier otro pueblo de Castilla, Podían ser otros castellanos, tantos ausentes por necesidad...
Qué bonito lo pintas. Abrazos.

Santiago Redondo Vega dijo...

Gracias María por pasarte y decirlo. Quizá aflore la belleza detrás de la tristeza, pero es ésta última quien prevalece en el corazón de los ausentes, y una mueca de esperanza por el retorno a la infancia de los días.

Un abrazo.